jueves, 11 de agosto de 2011

COMET GAIN ANTHOLOGY



COMET GAIN me suena a Brian Jonestown Massacre, Pixies, Galaxie 500, Fleetwod Mac, Sonic Youth, a noventas, a ochentas, a ciertos hits indis del 2000 y no sé... simplemente si debo destacar dos vicios jodidos que han atrapado mi ser, debo mencionar a "Canción de Hielo y Fuego" y a esta extraordinaria y muy importante banda que es necesaria en toda colección melómana. Fue por ello que decidí hacer una especie de "best of" al estilo de Antena T para que también ustedes se puedan acercar un poco a ellos y darles un vistazo. Además del habitual remix, dejo con ustedes una pequeña reseña bastante puntual extraída de un blog amigo conocido como RETRO MUSICA (You're always welcome)




"Que difícil es acercarse a un nuevo disco de Comet Gain y no hacer el ridículo al tratar de desentrañar todo lo que contiene, tanto en lo musical como en lo emocional. Sobre todo teniendo en cuenta que David Christian Feck (su fundador y principal compositor) vive en un mundo de fracasos, pataletas y férrea resistencia a todo cambio como negación de la posibilidad de ser alienado y, por tanto, poder vivir así su vida, mas allá que esta decisión le reporte mas lagrimas que sonrisas. No se pueden desvincular estas constantes biográficas en David Feck de la obra de Comet Gain; de cometer tamaño error no se enteraría uno de nada, la verdad. Si acaso rescataría un par de canciones para una lista de reproducción de su ordenador o reproductor portátil y listos, a por el próximo disco de los 6 gigas de música que has descargado durante el día para estar siempre a tope con las tendencias y con las cosas que lo petan, mas allá que te importe una mierda lo que escuchas y lo que digan. Comet Gain es un grupo para quienes gustan de la música, y todavía mas para quienes enarbolan el famoso aforismo de Nietzsche como leitmotiv, aquel precioso y certero sin la música la vida sería un error. De hecho me atrevería a aventurar que es el último grupo autentico que queda en el panorama foráneo, con una actitud irreprochable llena de rabia, desencanto, sumatorios de decepciones, contradicciones, melancolía, alcoholismo y ternura. Lo único que se le podria echar en cara a David es su amistad con Kiko Amat (que ya hizo un spoken word pseudoanarcobohemio en Jasper Johns), si bien es cierto que de no existir tal nos habriamos perdido el magnifico split single de Comet Gain con Hello Cuca en Doble Vida Discos. Lo reitero, por si no ha quedado claro: a este hombre se le aprecia por sus logros, pero se le termina adorando por sus errores, admirando en todo momento su capacidad para no desistir.

Howl Of The Lonely Crowd es su primer disco (si consideramos el proyecto Cinema Red & Blue a pachas con Cristal Stilts como un divertimento etílico de David Feck con sus colegas) en 6 años, desde aquel lejano y cuasi perfecto City Fallen Leaves. Uno mira la foto de la actriz maldita Carol White que ocupa la portada, sopesa el disco por primera vez, saca el vinilo, se enciende un cigarro, lo pone en el tocadiscos y se dispone a echar un ojo al inserto, que sigue estando hecho a base de recortes, garabatos y fotos en medio del habitual look fanzinero marca de la casa desde sus primeros discos (los magníficos Casino Classics, Tigertown Pictures y el insuperable Realistes) Howl of the lonely crowd es otro triunfo en la carrera de Comet Gain, casi a la par de grande que Realistes, y el mejor disco con diferencia de lo que llevamos de 2011. Si sois acólitos del grupo imagino que lo escrito no os pillara de nuevas (y os parecerá una puta mierda, todo sea dicho), pero si este texto ha servido para despertar vuestra curiosidad no queda más que sentirme satisfecho y solicitar acudáis a la web de Fortuna Pop Records para encargar el vinilo, que sale por 11 libras de nada (gastos de envio incluidos). Claro que igual la miseria humana y el orgullo de ser un paria no es lo que más se demanda en términos musicales a día de hoy…"








1. You Can Hide Your Lover Forever (3:48)
2. Why I Try To Look So Bad (2:54)
3. These Are The Dreams Of The Working Girl (2:54)
4. Germ Of Youth Part II (2:18)
5. Yoona Baines (3:44)
6. Beautiful Despair (3:56)
7. The Punk got Fucked (4:19)
8. Hard Times (3:38)
9. A Memorial For Nobody I Know (2:07)
10. A Million and Nine (3:23)
11. Some Of Us Don't Want To Be Saved (4:31)
12. Tighten Up! (4:13)
13. Jasper Johns (4:18)


miércoles, 3 de agosto de 2011

COVERMANIA



1. Spanish Prisoners - Still Ill (The Smiths)
2. Miniature Tigers - Take a Bow (Madonna)
3. Yellow Ostrich - Zebra (Beach House)
4. The Moondoggies - You Ain't Goin' Nowhere (Bob Dylan)
5. Our Lady Peace - Tomorrow Never Knows (The Beatles)
6. R.E.M. - 16 - Dream (Everly Brothers)
7. Dinosaur Jr. - Goin' Blind (Kiss)
8. Yoko Ono & Yo La Tengo - Hedwig's Lament/Exquisite Corpse
9. Tears for fears - ashes to ashes (David Bowie)
10. Guster - The Sun Shines Down On Me (Daniel Johnston)


lunes, 1 de agosto de 2011

WE ARE THE BOYZ!!



1. Pulp - We Are The Boyz (3:14)
2. Air - Sexy Boy (4:58)
3. Paul Weller - Black Sheep Boy (1:50)
4. The Smashing Pumpkins - The Boy (3:05)
5. Deerhunter - Memory Boy (2:09)
6. Missy Elliott - Hot Boyz (3:35)
7. Yonlu - The Boy and The Tiger (5:44)
8. Johnny Hickman - hacker boy (4:02)
9. Frank Zappa - Disco Boy (5:08)
10. The Smiths - The Boy With The Thorn In His Side (3:18)
11. Best Coast - Boyfriend (2:29)
12. Queen - Good Old-Fashioned Lover Boy (2:54)


domingo, 31 de julio de 2011

El recomendado del mes: AGOSTO 2011



El tío cool de los Smiths no era Morrisey
era Johnny Marr!!
si no me creen denle click aquí right now

martes, 26 de julio de 2011

YOU KNOW SHE WAS SO GOOD - Tributo de despedida a Amy



1. The Kinks - There Is No Life Without Love (2:02)
2. Spinetta -yo no puedo dar sombra (3:39)
3. James - Shes A Star (3:41)
4. Bob Dylan - Just Like A Woman (4:54)
5. The Pretenders - Human (3:55)
6. Cracker - Heaven Knows I'm Lonely Now (5:12)
7. Pulp - A Little Soul (3:17)
8. Fleetwood Mac - You Make Loving Fun (3:32)
9. Beck - Everybody's Gotta Learn Someti (5:54)
10. Lush - Ciao! (3:31)


sábado, 23 de julio de 2011

"NO SABES NADA, JON NIEVE" (tampoco aquellos que no se han atrevido a leer Canción de Hielo y Fuego)



¿Hace cuánto tiempo esperábamos algo así? Una saga inteligente, atractiva, formidablemente escrita y dotada de una capacidad adictiva superior a la de la metanfetamina. ¿Cómo puede ser un éxito de ventas una obra que parece más extensa que la Biblia de Jerusalén? ¿Por qué es imposible dejar de leer? ¿Por qué te arrastra la historia como un proyectil teledirigido? ¿Cuál es el secreto? George R. R. Martin no es un escritor como los demás. Su fuente de inspiración no proviene tan sólo del mundo de la espada y brujería, ni del universo Tolkien, ni siquiera de la ciencia ficción. Tampoco se trata de su profunda investigación sobre la Inglaterra feudal y la guerra de las Dos Rosas. Su motor es otro. Estoy hablando de la televisión por cable.
Es difícil de reconocer para los sectores más ortodoxos del público, pero las series de televisión están a la cabeza de la creación audiovisual desde hace ya unos años. El cine no consigue adaptarse al ritmo secuencial que exige el espectador medio, acostumbrado a un bombardeo ininterrumpido de imágenes y estímulos. Las cosas van demasiado deprisa para que entreguemos nuestro preciado tiempo libre, cada día más escaso, a una narración tradicional, autoconclusiva, con personajes de arco evolutivo cerrado. Necesitamos grandes emociones, porque nuestro umbral de percepción cada día es más alto. Por eso triunfan las series de televisión: porque no se encuentran atadas, en principio, a cerrar sus tramas. Siempre puede haber una temporada más que te permita resolver los conflictos que generaste en la anterior. En segundo lugar, los personajes tienen un tiempo infinito para desarrollar su carácter. Un personaje puede sorprender en cada capítulo con un cambio de trayectoria, y como no hay un protagonista diferenciado, cabe la posibilidad real de que este muera. Eso genera una tensión extraordinariamente más poderosa que en el formato «planteamiento-nudo-desenlace» habitual, porque, literalmente, puede ocurrir cualquier cosa.
Y ahí llega GRRM con sus juegos de tronos. Diez años en Hollywood le permiten recoger la información suficiente para intentar lo que para todos es algo nuevo: trasladar la manera de estructurar un episodio de televisión a su formato adorado: la saga de fantasía. Cada novela es como una temporada de la serie. Cada temporada está protagonizada por varios personajes; cada personaje protagoniza un capítulo diferenciado. Los capítulos son siempre breves, de lectura rápida, y de una duración determinada (aproximadamente 10-20 páginas). Eso facilita terriblemente la lectura, que siempre es amena, al pasar, por corte directo, de un personaje a otro. Diríamos que este montaje permite avanzar sin tiempos muertos, consiguiendo un ritmo trepidante.
Pero el éxito de GRRM no se circunscribe a su talento formal, a su habilidad para articular una narración compleja en sí misma, es decir, a su capacidad de realización, edición y producción de la serie; también es un soberbio guionista. Cada novela tiene un punto de giro que obliga literalmente a empezar la siguiente. Los personajes no parecen tener una filiación moral definida. Los que son hipotéticamente legales tienden a un comportamiento caótico. Los claramente malignos sorprenden por su neutralidad. Todos parecen ser cualquier cosa menos buenos, y eso hace maravillosamente verosímil la historia y deliciosamente divertida la lectura. Ya llevamos tres. Tienes en tus manos el cuarto y parece que nos esperan tres más. Da la sensación de que Tyrion nos acompañará hasta la muerte, hasta la suya o hasta la nuestra. Mi adorado enano, inteligente y cruel, aficionado al amor y al sufrimiento, feo y despiadado, noble y pendenciero. Él es mi preferido, no puedo negarlo. Sí, hay docenas de personajes inolvidables: los grandiosos Stark, empezando por Jon Nieve, y su padre, que en paz descanse. Esas mujeres maravillosas: Cersei, Brienne... No quiero contaros nada de esta última entrega. Echo tanto de menos a Tyrion... Seguro que lo sabéis todo de haberlo leído en Internet. Si no es así, mucho mejor. Coged el libro y encerraos en un lugar cómodo y silencioso. O llevaos el libro a cualquier parte y leed hasta en el metro. Disfrutadlo como si se tratase de un amor de verano. Dulce, apasionado, efímero, como todo lo bueno. Sabéis que se va a acabar, y eso os angustia, incluso os aterroriza, pero también sabéis que dentro de un tiempo volveréis, por muy largo que sea el invierno. Promete ser muy, muy largo. Y después, cuando este libro se acabe, que no cunda el pánico: pronto danzaremos con los dragones a la luz de la luna...

comentario de presentación de ÁLEX DE LA IGLESIA en la edición española de "Festín de Cuervos"